casi cualquier cosa puede convertirse en un mal habito....
comer mucha sal, caminar por el mismo lugar,
hablar demasiado o callarlo todo...
ese hombre, esa mujer.... hasta tu o yo,
podemos ser el mal habito de alguien mas.
no todo nos conviene y no le convenimos a todos....
creo yo.
viernes 29 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Vaya, pues sí, así es. No siempre convenimos ni nos convienen. ¿Y qué se le va a hacer? ¿Será que es cosa, en parte por lo menos, de la voluntad? ¿Que podemos hacer algo, aunque sea un poco, para de algún modo convenir algo a alguien? No sé, pero parece que también es cosa de decisiones. A saber...
ResponderSuprimirPero qué bonita estufa, me cae. Me recordaste los años de mi infancia, me dio nostalgia.
¡Saludos! Y que no nos dejes privados de imágenes por tanto tiempo... =)
O hábito pode tornar-se em rotina e aí, a vida fica monocórdica...Não gosto muito de rotinas, contudo é bom mantermos uma ou duas que nos dá aquele conforto de sapatos velhos...É tb uma peça de segurança.
ResponderSuprimirClaro que nem todos nos convêm e nem nós servimos para todos...Mas aí, a razão faz as suas escolhas...
Bjs
Graça